Blog junio 2, 2016

El Cristiano y la Educación publica

 

Hace poco anunciaron un nuevo paro indefinido en universidades y liceos a lo largo del país. Esta noticia nos lleva a considerar otra vez el tema de la educación ya que los paros y las marchas ya se han vuelto casi rutinarias en esta nación en últimos años. Estas discusiones muchas veces son bien cargadas emocionalmente y entre toda la locura es difícil tener una conversación coherente al respecto. Creo que es importante analizar algunas de las presuposiciones que son el fundamento de mucho de este discurso. Debemos responder a estas preguntas no desde nuestra preferencia política sino como Cristianos que buscan entender el mundo a través de la palabra de Dios. Aquí hay algunos puntos que debemos analizar para empezar esta conversación.
No existe la educación gratuita y de calidad
Este es el mantra que mas se repite en estas conversaciones. Los que hablan de educación gratuita lo que realmente están pidiendo es educación subsidiada. Todo lo que implica el sistema educativo moderno conlleva costos, costos que alguien debe pagar. La mayoría espera que el gobierno pague esa cuenta pero debemos recordar que por lo general los gobiernos no generan ingresos sino que se sustentan recaudando fondos de sus ciudadanos a través de impuestos. Eso es verdad de Chile y también de esos países nórdicos con sistemas educativos que muchos envidian. Así que demandar educación gratuita para cada niño es semejante a demandar un unicornio de mascota para cada niño, simplemente entra al mundo de lo imaginario.  En cuanto a educación de calidad hablaremos mas de eso después.
La educación en si no es un derecho
El lenguaje del derecho rápidamente se vuelve una parte importante de esta conversación y la idea de derechos humanos es algo central la la cultura occidental. Ahora debo decir de un principio que si creo que existen los derechos humanos. La gran pregunta es; ¿de donde vienen esos derechos? y ¿quien decide la diferencia entre un derecho y un simple deseo? Los derechos humanos no vienen del hombre sino que vienen del Creador y el ser humano no tiene la autoridad de inventar derechos que Dios no le ha dado. Dios si ha llamado a la educación de los niños pero esa responsabilidad no la puso en manos del Estado sino de la familia.[i] Cuando el estado inventa derechos y se mete en asuntos que se alejan de la esfera de autoridad que Dios les otorgo nunca van a poder entregar esa “educación de calidad” que tantos buscan.
La educación no es neutra
El mito de la educación neutra es una engaño bastante astuto y lamentablemente en los últimos siglos la iglesia cristiana ha caído en esta trampa. Stalin no estaba equivocado cuando dijo:

“La educación es una arma cuyo efecto depende de quién la tenga en sus manos y de a quién apunte”.

Que triste pensar que ese hombre entendía mejor el poder de la educación que muchos cristianos hoy en día. El discurso que nos vende generalmente el Estado es una educación neutra y laica, asi es como una pagina define la educación laica: “…la educación formal que carece de contenido de índole religiosa. Este tipo de educación suele estar provista por el estado, en la medida en que se orienta a toda la población, población que puede mantener un amplio espectro de creencias religiosas o carecer de ellas…”[ii]

El tema no es tanto que estamos en contra este tipo de educación. De hecho en un inicio el concepto suena bastante atractivo. Pero la realidad es que no existe la educación neutra. Toda educación necesariamente conlleva presuposiciones. La educación laica no carece de contenido religioso, todo lo que enseñan esta repleto de connotaciones religiosas. Lo que padres cristianos muchas veces no entienden es que cuando mandan a sus hijos a un colegio estatal están siendo educados en otro sistema religioso. El Dr Gordon H. Clark expreso muy bien esta realidad:

“Ser neutro es imposible.  Uno se debe preguntar que significa ser neutro cuando Dios esta involucrado. Como ve Dios a un sistema escolar que le dice ‘Oh Dios no te negamos pero tampoco afirmamos tu existencia; y Oh Dios, no obedecemos ni desobedecemos tus mandamientos; somos estrictamente neutros.’ Que nadie ignore este punto: El sistema escolar que ignora a Dios y le ensena a sus alumnos a ignorar a Dios no es algo neutro. Es antagonismo del peor tipo, porque trata a Dios como irrelevante e insignificante en cuanto los asuntos humanos. Eso es ateísmo.”[iii]

Cuando padres escuchan que sus hijos están leyendo libros como “Nicolás tiene dos papas” en el colegio estatal no hay mucho que pueden decir. Ya entregaron a sus hijos a ese sistema sabiendo quienes son los que lo manejan. Muchas veces se dan cuenta demasiado tarde que esa educación gratuita no era tan gratuita.
La educación en si no es un salvador
Desde tiempos antiguos muchos le han otorgado a la educación un rol mesiánico. Los humanistas modernos todavía llevan esta esperanza que algún día la educación va a salvar a este mundo y arreglar los problemas sociales que nos rodean. Por eso ven la educación publica como el vehículo mas potente para realizar ese sueno. Lo que buscan es una educación central y estandarizada donde a todos finalmente se le enseñe a pensar de la misma forma. Pero la educación no es un bien en si. La palabra en sus orígenes tiene la connotación de sacar de un lugar y llevar a otro. Pero sabemos que todo movimiento no es necesariamente bueno. El problema con la educación moderna es que tienen metas contradictorias. Buscan encantar a los estudiantes con las maravillas de la ciencia y el orden del universo pero por otro lado le enseñan que ese universo fue el resultado de un accidente cósmico que carece de un propósito mayor.  Hablan de la importancia de los valores mientras afirman que estos son simplemente convenciones humanas que son totalmente moldeables y que cambian de una cultura a otra o de un siglo a otro. Como dijo CS Lewis:

“Con una especie de atroz simplismo, extirpamos el órgano y exigimos la función. Formamos hombres sin corazón, y esperamos de ellos virtud y arrojo. Nos burlamos del honor, y después nos sorprende descubrir traidores entre nosotros.”

 

Esas palabras fueron escritas hace mucho tiempo pero hoy en día podríamos hablar que jóvenes que destrozas parques y semáforos todo en nombre de “una educación de la calidad.” Algo me dice un titulo universitario no va a arreglar el problema que ocasiona ese tipo de comportamiento.
La realidad es que la educación no salva a nadie. Solamente Cristo pueden salvar. El es el principio y el fin de toda educación. Mientras este país sigue buscando la solución fuera de Cristo solo incrementaran los disturbios sin solución. Obviamente hay mucho que podemos hablar en cuanto a como abordar este tema como Cristianos pero esa conversación debe empezar reconociendo el señorío de Cristo sobre la educación al igual que todo otro ámbito de la vida ya que la Biblia deja muy claro que todas las cosas están bajo su autoridad.

La Biblia nos dice “El temor de Señor es el principio del conocimiento”[iv]La respuesta para esos jóvenes que están protestando no es mas fondos estatales. Es conocer la única fuente de verdadero conocimiento que no solo busca transformar sus mentes sino que también sus corazones.

Debemos decir junto a el primer presidente de Princeton, John Witherspoon:

“Maldito sea todo conocimiento que se opone a la cruz de Cristo”[v]


[i]Deut 6, Efe 6
[ii]Via Definicion.mx: http://definicion.mx/educacion-laica/
[iii] Traduccion mia – Gordon H. Clark, “A Christian Philosophy of Education,” The Trinity Review, ed. John W. Robbins (Unicoi, TN: May, June 1988): 5.
[iv]Proverbios 1:7
[v][v] John Knox Witherspoon (5 Feb, 1723 – 15 Nov, 1794)

Comments

comments

You Might Also Like

Leave a Reply